| El
reggae nació en Jamaica a fines de los años 60, como una
evolución del estilo llamado rocksteady, que a su vez se deriva
del ska. Este último género también es fruto de transformaciones,
pues combina la música folklórica de Jamaica con influencias
del jazz, la música afrocubana y el rhythm & blues. Puro mestizaje
musical caribeño, del que este CD es ejemplo idóneo. Otras
excelentes representaciones del jazz-reggae son Massive de los
Jazz Jamaica All Stars (en el sello Dune) y Memories
of Barber Mack de Ernest Ranglin (Island).
El sabor de los ritmos
de Jamaica, unido a las armonías e improvisaciones del jazz, dan
vida a este proyecto, que reúne a dos figuras cimeras del jazz
jamaiquino. Ernest Ranglin es una leyenda viviente, habiendo
participado, como músico o arreglista, en muchas de las grabaciones
que sentaron las bases de la música popular jamaiquina actual.
Monty Alexander es, probablemente, el principal exponente del jazz-reggae
hoy día (aunque también ha hecho discos straight).
Despreocupadamente
sexy, bien melódica, de colores generalmente claros y brillantes,
la música que ambos presentan aquí --en compañía
de otros veteranos, como el guitarrista Junior Jazz y el excelente bajista
Hassan Shakur-- es un regalo a los sentidos. El piano de Alexander y la
guitarra de Ranglin se entrelazan, se apoyan, dialogan, en un programa
que rinde homenaje a los grandes del género, interpretando algunos
de sus temas clave: Confucius, de los Skatalites;
Row Fisherman, de los Congos; Israelites,
de Desmond Dekker; y Marcus Garvey, de Burning
Spear, entre otros. Toots Hibbert (del grupo Toots &
the Maytals) hace una cálida interpretación de
Pressure Drop y, para concluir, los dos líderes tocan
a dúo Redemption Song, de Bob Marley,
con melodiosidad y dulzura. En general, un CD memorable, genuino microcosmos
de este delicioso --pero poco explorado-- mundo musical.
por Revista
Domingo
San Juan, Puerto Rico
6 de febrero de 2005 |