En
1973, Herbie Hancock decidió abandonar los complejos
parámetros experimentales en que andaba metido, para sumergirse
en una refrescante ola de funk. Así nacieron los Head Hunters,
un grupo de jazz eléctrico que tocaba sin complejos en la dirección
de Sly Stone, y que pronto acuñaría un
sonido nuevo de lo más excitante y revulsivo. A tenor de su desbordante
creatividad, la obra de este periodo no sólo resiste bien el paso
del tiempo, sino que sigue siendo santo y seña para las nuevas
generaciones jazzoides.
The Funklab
Quartet es un grupo liderado por el teclista Joan Díaz,
que se propone revisar todo ese corpus y añadir algunos originales
que beben en la misma fuente del funk eléctrico. Sin la panoplia
de vientos soplados por Bennie Maupin, ni la coloración africana
del percusionista Bill Summers, la cosa resulta más esquemática,
situando su encaje sonoro en la última etapa de los Head
Hunters, cuando ya dominaba como elemento solista la guitarra
de Wah Wah Watson. En este sentido, la aportación del buen guitarrista
Vicenç Solsona deviene fundamental en los esquemas del cuarteto.
En su presentación
egarense, se hizo evidente que la propuesta de Joan Díaz y compañía
cunde. Con temazos como Butterfly, la versión eléctrica
de Watermelon man o el irresistible Actual proof, el
cuarteto maneja un repertorio de altos vuelos y al que no le han salido
arrugas. Exhibiendo un apreciable nivel técnico, los músicos
saben transmitir el legado eléctrico de Hancock
con un indisimulable entusiasmo.
Aunque todos los integrantes
del cuarteto demostraron estar superenchufados en la onda electro-hancockiana,
un inconmensurable David Gómez a la batería descolló
por encima del resto el pasado sábado en la Nova JazzCava.
Intérpretes:
Vicenç Solsona, guitarra; Joan Díaz, teclados; Josep Cucurella,
bajo eléctrico; David Gómez, batería.
Lugar y fecha: Nova Jazz Cava de Terrassa (15/ X/ 2005)
Karles Torra, La Vanguardia |