Entrevista a Andrés Ospina
Ocho años después: Contrabanda, tienda de ambigüedades

Andrés Ospina, guitarrista de Los Pussylánimes y artífice del programa radial La Silla Eléctrica, habló con Molodoi64 sobre su proyecto Contrabanda. Entrevista virtual de DJ Pakito.

--Oiga, ¿cómo es lo de los discos que ofreces en la página?

--Los regalo.

--¿Y esa era otra banda que tenías antes? Me interesa...

--Te puedo dar uno cuando quieras.

--OK... Cuéntame de esa banda... ¿Qué tocaban? ¿Era similar a Los Pussylánimes?

--No. No era nada similar a Los Pussylánimes. Puedo enviarte una canción en mp3, pero supongo se demoraría mucho en llegar.

--No, fresco, sólo cuéntame la parte anecdótica y luego lo escucho en el CD...

--Hágamos una entrevista virtual para que sea un tanto más divertido y menos protocolario. Tú me preguntas algo y yo te lo contesto.

--OK... ¿Cómo se llamaba el proyecto y en que época existió?

--Contrabanda. Existió entre 1996 y 1997

--Integrantes...

--Juan Manuel Acosta, Luis Fernando Charry, José Pablo Serrano, Jorge Iván Vega, Javier Merchán, Jorge Iván Liceros, Andrés Ospina. Entre otros. Nunca tuvo una formación clara. Eran músicos de sesión a los que yo llamaba.

--Qué interesante... un proyecto más personal podríamos decir...

--Un proyecto ególatra y unipersonal, para ser honesto.

--¿Como los de César López? ¿Alguna vez pensaste en tocar después de cada acto terrorista para embolsillarte $6 millones a costa de la Alcaldía?

--Nunca se me ocurrió semejante idea por dos razones fundamentales:
1. Nunca fui allegado a las administraciones distritales de turno.
2. Nunca hubo actos terroristas de gran resonancia por entonces. Al menos no que yo recuerde. Tal vez un par de secuestros de aviones, pero nada por lo que se pudiese organizar un concierto.

--Pero el nombre me parece familiar... ¿Llegaron a presentarse en público alguna vez?

--Jamás.

--¿Qué te inspiró a organizar tan singular experiencia musical?

--Me inspiró el hecho de haber sido marginado de la Universidad por causa de mi deficiente desempeño académico. Me inspiró el hecho de sentir que estaba haciéndome viejo y aún no era famoso ni había dejado ninguna obra a la humanidad. Como verás, estaba muy inspirado.

--¿En esa época dónde transcurría tu trasegar estudiantil?

--En la Universidad de los Andes...

--¿Y qué edad tenías en ese entonces?

--19 años.

--Bueno, a los 19 años poca gente ha dejado un legado significativo, a excepción de genios como Amadeus Mozart o Michael Jackson... Y la fama se adquiere en algunos casos a edades tardías, pienso por ejemplo en Luis Chiappe...

--Es cierto. De hecho Luis Chiappe se hizo famoso haciendo las veces de anciano agonizante en diversas producciones a partir de los 60. El caso es que yo tenía aires megalómanos y gigantistas en ese entonces.

--Pero me parece una cosa excelente ese aire megalómano/melómano... caso similar al de mi admirado Paul Weller de The Jam.

--Claro que había diferencias radicales de talento entre Weller y yo.

--¿Y que te atraía en aquel momento? ¿Una banda tipo adolescente? ¿Neopunk? ¿El choco-alternativo quizás?

--Estaba bastante interesado en Elvis Costello. Creo que era lo que más oía por entonces.

--¿Y cómo te fue en el intento? ¿Lograste acercarte a tu meta personal?

--No lo logré, como bien podrás comprobarlo por mi condición de anónimo sin reconocimiento alguno en la comunidad musical. Además al oír el disco encontrarás muy malas canciones. Algunas aceptables. No maravillosas, pero sí aceptables.

--¿Resultaste incomprendido? En esa época la gente prefería a Elvis Crespo, ¿no?

--Sí. También preferían a Ekhimosis cantando: Ama la tierra en que nachishte.

--Claro, el comienzo de la metamorfosis de un rockero en el adalid de la nueva trova antioqueña...

--Así fue, así fue. Yo creía que podía ofrecer algo mejor al mundo. Pero ignoraba la incomprensión de la que sería objeto.

--Pero no nos apartemos de nuestro objetivo en esta interesante entrevista... ¿Qué hiciste para llegar a la fama? ¿Qué caminos recorriste? ¿Qué puertas tocaste? ¿Qué humillaciones aguantaste para alcanzar una estrella?

--Antes de grabar el disco hice un demo y lo llevé a muchas disqueras de Bogotá. Sólo hubo dos en las que obtuve respuesta.

--En ese entonces creo recordar que por ejemplo BMG aún firmaba gente...

--La primera fue Sony Music... que me dijo que no estaban interesados en ese tipo de productos. Sony me respondió porque uno de los ejecutivos era amigo de un amigo de mi mamá. La otra fue BMG. Un hombre muy decente, a quien por causa de su actitud le guardo un hondo respeto, me dijo canción por canción qué pensaba de cada una. Se notaba que se había tomado el trabajo de oír el disco. Y me dijo lo que le gustaba y lo que no le gustaba. Luego me dijo que en ese momento no estaban interesados en ese tipo de músicos.

--¿Compartías su apreciación?

--Claro que sí. Pero lo que más compartía era su actitud profesional. Un jefe de Artistas y Repertorios de una disquera está en la obligación moral de oír lo que cada uno de los demos que recibe contiene. Y él lo hizo. Tal vez él no se acuerde de mí. Pero yo sí recuerdo su actitud con suma gratitud. Se llamaba, según recuerdo, Carlos Iván Zapata. Él fue el único que tuvo una actitud noble y decente para conmigo, los otros fueron displicentes. Empezando por la secretaria. Todos huían de mí. Yo era tímido. Aún lo sigo siendo. Y no sabía hacer un reclamo. No sabía exigir mis derechos.

--Grave situación ser un tímido megalómano...

--No sabía manejar ese tipo de situaciones. Ahora, cada vez que llamo a una empresa a cobrar un cheque por algún menester freelance que he llevado cabo, y me dicen que el maldito pago no ha salido, me embarga un sentimiento parecido al que experimentaba al no recibir respuesta alguna de las disqueras. Y oír una constante negativa tácita.

--Bueno, pero finalmente grabaste el disco. ¿Qué obstáculos tuviste que atravesar para llegar a dicha empresa?

--Básicamente tuve que convencer a mi mamá de que me prestara una plata que nunca pagué. Además leí unos artículos motivacionales en un sitio web cuya dirección aún se encuentra activa:http://www.guitar9.com/danmcsp2.html

--¿Y acudiste a algún estudio profesional?

--El demo lo grabé en Audio 8. Estudio de grabación ubicado en Chapinero. Luego hice un intento de grabar en el estudio de un hombre llamado Germán Antón, bajo la producción y supervisión de José Gandour. Fue una de las peores experiencias de mi vida. Finalmente, presa de la frustración, visité los famosos estudios Ingeson en donde me ofrecieron un paquete completo con servicio de grabación y prensado.

--¿Cuánto fue el chistecito, si se puede comentar...?

--Preferiría no hacerlo. Pero era suficiente como para comprar un carro usado de buena calidad en 1997.

--OK, reserva del sumario, pero puedo suponer que hubo unas vacaciones y navidades particularmente pobres y aburridas ese año...

--Así fue. Si oyes el disco no entenderás el por qué de un gasto tan descomunal e infructuoso. Pero eran tiempos de prosperidad económica. Yo era un maldito inmaduro que se sobreestimaba. En este momento sería más cauto y creo que produciría algo mejor con la mitad del presupuesto.

--¿Cuántas canciones grabaste?

--13

--¡Mala suerte!

--Nunca lo pensé. Pero ahora que lo pienso tiene mucho de lógico.

--¿Y quién mas metió mano en el CD? Diseño de portada, consejos sobre el orden de las canciones, que pongale tal cosa, etc... ¿Gandul acaso? ¿Jairo Alonso?

--Las fotografías las hizo Christian Zitsmann. Muy buen tipo también. Muy buenas fotos, por cierto. El diseño lo hicimos Sergio Rodríguez Mejía y yo en Corel 4. El orden de las canciones lo definió Manuel Francisco Carreño (jejeje). Hubo una ilustración que en principio iba a ser portada pero que luego formó parte del inserto de la contracarátula, la hizo Luis Villa.

--¿Y qué pasó? Prensaste una cantidad ingente de discos... ¿Qué se hizo en pro de la distribución?

--En pro de la distribución se hizo muy poco. Yo fui un imbécil a ese respecto. Dejé unos discos en consignación en Rockola. Otros en Antífona. Nada más. Vendí algo así como 73 entre mis conocidos. Era dramático y humillante ver los discos regados en todas partes. Yo no tenía la menor idea del negocio. Ahora tampoco la tengo. Aunque creo tener una visión más global. Lo que debí haber hecho era darles copias del disco a un par de buenos mayoristas. Habría destinado algo así como un millón y medio de pesos para que me ayudaran a vender el disco.

--Bueno, y la falta de presentaciones en vivo afectó sin duda el buen éxito del proyecto...

--La falta de presentaciones en vivo se debió a que nunca existió la banda como tal. Nunca hubo armonía entre los seres a quienes utilicé para grabar el disco y yo. Ellos no tenían intereses distintos a conseguir dinero. Les pagué por grabar conmigo.

--¡¿Ademas pagaste?!

--Sí.

--¡Eso sí es increíble!

--Ellos no habrían estado dispuestos a grabar conmigo de no ser por el dinero. Luego supe que algunos de ellos habían afirmado estar "avergonzados" de haber grabado ese disco. ¿Puedes imaginarlo?

--Tampoco participaron en la composición ni en los arreglos entonces...

--En los arreglos participaron un tanto. En la composición no. 100% mía. Era un disco muy excéntrico para ser entendido por los simples. Y muy simple para ser entendido por los excéntricos. En las emisoras no pusieron nada. ¿Qué opinas de mi confesión, ocho años después?

--Hubieras podido aparecer en la serie televisiva Anónimos.

--Sin duda. Habría sido un honor. En este momento no me importa. Aunque creo que hacer ese disco resultó determinante para mi manera de emprender proyectos en mi vida. Nunca fui el mismo desde entonces.

--¿Qué lecciones sacaste?

--La primera es que no debes involucrar a alguien en un proyecto si ese alguien no está convencido de su potencial. Es cuestión de energías. La segunda es que la condición de Midas del éxito no existe en el mundo real. La tercera es que el éxito de todo proyecto musical o escrito depende en un 70% de factores del todo extraartísticos: distribución, publicidad, relaciones públicas, etc. Además aprendí que es muy peligroso engolosinarte con tus propias ideas de lo que es bueno. Tu propia fantasía te embriaga.

--Bueno, no fue tan malo, probablemente aprendiste ese año más de lo que hubieras aprendido en la universidad y a un costo no muy diferente...

--Jejeje. Es cierto.